viernes, setiembre 16, 2005

Cuando tengo miedo

Hace poco me compartían el primer verso del Salmo 27:
“Dios mío, tú eres mi luz y mi salvación; ¿de quién voy a tener miedo? Tú eres quien protege mi vida; ¡nadie me infunde temor!” (Biblia en Lenguaje Sencillo).
Me gustó mucho la aplicación que aprendí de este pasaje, en particular con el tema del miedo. Quien compartía conmigo este tema me compartió un poco sobre su definición de miedo y qué hacer frente a situaciones aterradoras; él me preguntó sobre mis temores y si el miedo era bueno. Mi respuesta sobre el miedo fue, que “claro, tener miedo es bueno, y más si este miedo le permite a uno reaccionar para cuidar su vida.” Continué diciendo, “es malo cuando lo paraliza a uno a tal punto que no le permite actuar.” Sobre mis temores por supuesto que le comenté que tenía algunos (como creo que todo el mundo los tiene), y fue ahí cuando quién compartía conmigo me explicó que el miedo que uno siente está compuesto por un alto grado de incertidumbre hacia el futuro. Es decir, nos aterra pensar por ejemplo qué será de nuestra carrera universitaria, o si nuestros hijos triunfarán en la vida. Dentro de esta discusión entonces del miedo aprendí algo nuevo: Para superar el miedo hay que educarse, hay que capacitarse. Es decir, lo peor que uno puede hacer frente al miedo hacia lo incierto es no querer hacer nada, y digo “no querer” pues creo que aunque el miedo pueda paralizarlo a uno, tarde que temprano seremos capaces de actuar, y el actuar significa prepararse, educarse, para finalmente poder comenzar a vencer el miedo.

Yo conozco a un hombre sabio, temeroso de Dios, que frente a situaciones aterradoras decidió educarse, decidió confiar en Dios y darse la oportunidad de aprender algo nuevo. Él dice que no es muy inteligente y por eso tiene que estudiar mucho; yo más bien creo que es bastante inteligente y por eso es que sabe que para superar sus miedo debe estudiar y prepararse muy bien, y cimentarse primeramente en Dios. Si no sé qué será de mi carrera universitaria lo mejor es aprender de las diferentes opciones y luego tomar una decisión; si no se qué hacer con mis hijos para que crezcan bien lo mejor que puedo hacer es documentarme sobre la buena crianza de los hijos. Y claro, comenzar a enfrentar mis temores como lo enseña el Salmo 27:1.
La persona que escribió este salmo seguramente también comprendió que la mejor forma de superar sus temores era educándose; era preparándose, y lo hizo convenciéndose de que Dios era su “luz, salvación, y protección.”

La próxima vez que sienta miedo, lo enfrentaré, como lo hizo este salmista. Estaré más educado y preparado, convencido que Dios es mi esperanza, y frente a situaciones aterradoras no me afanaré pues estaré preparado en él quién me llena de valor para enfrentar lo que sea.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola:
Casualmente llegué hasta tu blog, porque buscaba una respuesta al miedo que siento por estos días, al no saber qué ocurrirá con mi futuro laboral y me dio mucho gusto el que citando ese salmo en particular me dieras ánimo para seguir adelante. Así que Muchas Gracias y siempre escribe cosas positivas para que otros encuentren también esperanza en tus palabras.
Se despide, Charly.

Anónimo dijo...

es importente tener en cuenta que hay varios tipos de miedo, miedo a la muerte, miedo al fracazo, miedo a la propia vida, al futuro a la inseguridad y asi sucesivamente pero el que tiene miedo es porque no acepta los retos. y no los sabe enfrentar pero quien tiene seguridad en si mismo entierra al miedo y solo queda para enfrentar el mañana

JAVIER PERALTA dijo...

hola; ciertamente que Dios es bueno,justamente en el momento cuando mas nesecitaba esa palabra la recibi y le doy la gloria a Dios por personas como tu, que toman su valioso tiempo para dar una palabra de bendicion atravez de este medio.Dios te siga usando y te de mas sabiduria cada dia att. JAVIER PERALTA

Jorge Giraldo dijo...

Realmente el miedo o temor nos aniquila, pero realmente olvidamos que tiempo atras hemos estado en situaciones similares o peores y cuuando recurrimos a Dios, El nos escucha y nos saca de esta situacion que creiamos imposible se superar. Yo he descubierto que mis temores se aumentan cuando estoy alejado de Dios. Por eso lo ideal es permanecer en su palabra y obedecerla, creyendo en sus promesas, pues El es fiel y siempre las cumple.
Jorge Giraldo

Anónimo dijo...

Justamente googlee "Dios tengo miedo" y me salio tu
blog con palabras q te ayudan a salir adelante! Con una mirada positiva sobre las cosas q nos debemos enfrentar!
Gracias! Realmente me hizo bien! Que Dios te siga inspirando!

Alberto dijo...

Realmente yo he tenido mido toda mi vida, pero la verdad es que siempre las cosas se han resuelto de una manera mucho menos dificiles de lo que yo imaginaba cuando estaba frente al problema, lo unico que podemos hacer es confiar en Dios y actuar, cuando empezamos este proceso nos vamos tranquilizando al ver que las cosas no eran tan terribles y ue siempre Dios esta ahi para hacernolo mas ligero, El siempre nos va ayudar pero para que eso suceda tenemos que actuar, "ayudate que yo te ayudare".

jhonny gonzalez dijo...

hoy tengo miedo, no se que irá a pasar con la salud de mi esposa, le he rogado a Dios por horas, mucha gente también, yo tengo confianza, pero soy un simple ser humano, y aunque creo en la palabra de Dios, no he podido llegar a ese estado de sabiduría, que es estar sin miedo, quiero que oren por mi familia, y por mi para que se me quite el miedo, gracias.