lunes, abril 04, 2005

Reflexiones sobre la muerte de mi padre 2da Parte

Hoy se cumplen dos años desde que murió el Dr. Néstor Chamorro, un gran esposo, padre y siervo de Dios. Para mí no ha sido nada fácil el recuperarme de esta perdida, y eso que cuento con el apoyo de mi esposa, mi pequeña bebe, y mi familia. Me gustaría compartir en este blog lo que ha significado para mí el finalmente aceptar, con paz en mi corazón, la muerte de mi padre.

Casi un año después de la muerte de mi papá fue que regresamos con mi esposa e hija de el exterior donde estaba estudiando, para radicarnos en Colombia y comenzar a trabajar en el mismo ministerio en el cual mi papá trabajó durante cuarenta años. El ajustarme de nuevo a la cultura colombiana, y el ajustarme a un estilo de vida sin el apoyo y la compañía de mi papá fue muy duro. Aparentemente uno admite que la muerte de un ser amado está dentro de los planes de Dios, pero de una manera muy sutil y sin saberlo, canaliza todas sus frustraciones hacia Dios. Claro está que esto yo lo ignoraba completamente y solo me di cuenta que tiempo después de la muerte de mi padre, yo estaba resentido con Dios por habermelo quitado.

Cuando apenas llevaba 8 meses en Colombia estaba frustrado y cansado por que las cosas no iban como yo quería, porque el criar una hija bastante despierta de meses, el manejar un distrito, y las diferentes delegaciones del ministerio nacional, estaban demandando mucho tiempo y parecía que ya no me alcanzaba. Ah! Además el vivir en una ciudad tan "alocada" como Bogotá me tenía muy desanimado. El caso es que perdía la paciencia muy rápido, nada me bastaba, a todo le podía encontrar un defecto, y esto estaba afectando especialmente, mi relación con mi esposa. Fue así como nos reunimos con Jimmy y mi mamá (Lolita) para pedirles ayuda en este momento tan crítico. Lo que conversamos esa noche me dejó con la boca abierta.

Llegué a hablarles a mi hermano y mamá de cómo estaba cansado y frustrado con lo que estaba viviendo, de como no sabía qué más hacer, y que con mi esposa estábamos peleando mucho. Luego de escuchar mi "descarga" de argumentos, mi hermano simplemente me comenzó a preguntar cómo estaba yo con Dios. Es decir, si había hecho las paces con él por haberse llevado a mi padre. Continuó diciendo que él percibía que yo, como era de esperarse, había construido muchos sueños con mi padre, sueños que ahora no podrían ser realidad. Sueños como: Llevarle a mi pequeña Sofía para que jugara con ella - mi papá nunca la conoció; Hablarle de mi graduación de la maestría - mi papá nuca se enteró que me gradué; Pedirle consejo en cuanto al manejo del distrito, del ministerio de jóvenes nacional - mi papá nunca supo que regresé a Colombia para servir a Dios así como él lo hizo durante tantos años. Cuando escuchaba hablar a mi hermano se me escurrieron las lágrimas pues él había "dado en el clavo". Definitivamente yo estaba muy bravo con Dios por haberme quitado a mi papá en el momento que más lo necesitaba; en el momento donde se estaban cumpliendo los sueños que tanto soñamos juntos. Esa noche oramos con Jimmy y mi mamá, y le pedí a Dios que me perdonara por echarle a él la culpa de todo esto y por no estar en paz con él. Esa noche en oración deje a un lado la amargura que sentía con Dios. A partir de ese momento, no es que las cosas dejaron de ser menos duras, pero al menos estoy en paz con Dios y en mi corazón ya no hay resentimiento en contra de mi padre Dios.

Estoy compartiendo este testimonio pues se que muchos miembros de la Cruzada (CENTI) amaron entrañablemente al "Padre en la Fe", y no me gustaría que si están pasando por una situación similar a la mía, de estar bravos con Dios, puedan hacer las paces con él. Cuando uno siente que Dios le quita algo que uno necesita, hay que preguntarse si se está resentido con él. Cuando uno sabe que por la voluntad de Dios no se dan las cosas como uno las había planeado con tanto esmero, es posible que se amargue en contra de Dios. Frente a esto momentos decepcionantes, en los que uno quisiera ser como Job y pedirle una audiencia a Dios para tratar de convencerlo que se ha equivocado, es cuando más necesita uno guardar silencio delante él para entender que su voluntad es buena.

Yo no he dejado de llorar la muerte de mi padre, y de vez en cuando al ver a mi pequeña hija por ahí se me escapa una lagrima pensando en lo feliz que sería mi papá si la pudiera ver y jugar con ella. Pero, además de entristecerme, entiendo que uno debe seguir adelante. Por eso a mi hija ya le he enseñado fotos de su abuelo Néstor y ella sabe que él es su abuelo. También no he dejado de trabajar en el ministerio el cual mi padre amó tanto. Lo que quiero expresar es que aveces uno se queda en lo que no pudo hacer, resintiéndose con Dios, y olvidándose que todavía hay mucho por hacer. Sigo entonces hacia adelante, en paz con Dios, aunque todavía con el huequito en mi corazón por la muerte de mi padre. También sé que Dios en el cielo de vez en cuando habla con mi papá y le dice que estamos bien, que lo extrañamos, y amamos, ah, y que tiene una linda nieta de su hijo Juan P. Chamorro que mira su foto y le dice "abelo".

3 comentarios:

leonardo jaramillo dijo...

Hola juan Pablo, mi nombre es leonardo jaramillo y dirijo mayo universiario II en palmira.
solo queria decirte que me gusto mucho tu escrito y trajo mucha paz a mi corazon pues a mi me estaba pasando casi lo mismo con una persona que perdi y aun amo mucho, las cosas no estan saliendo como quiero aunque decidi darle toda mi vida a jesus no entendia por que me seguia sintiendo solo, acabo de bajar del redil de mayo y alli tu hermano el lider Jimmy nos decia que apesar de todo lo que a el le paso Dios era Bueno, eso impacto mucho mi vida y ahora me encuetro con este escrito tuyo y termino de confirmar cosas en mi vida, tambien queria decirte que te admiro un resto pues tiene un ministerio el cual sueño llegar un dia ser el lider a nivel nacional del M.J.C, y estoy orando mucho por eso.
bueno que Dios le sugua bendiciendo como tambien a la lider Viviana y a su hija
se despide leonardojaramillo79@hotmail.com

Anónimo dijo...

Juan Pablo, no solo tu tienes un huequito en el corazón, a veces me encuentro por ahí y pienso en el Dr. chamorro y empiezo a llorar. Recuerdo su forma de hablar y de enfrentar las situaciones, y pienso que como él no habrá otro igual.

heidy dijo...

Hola juan pablo,mi nombre es heidy y llevo 8 años viviendo en españa.Te cuento que tengo miles y miles de testimonios de vida para darle la gloria a Dios.Durante estos largos 8 años he pasado por una soledad desoladora y una vida a la que me cuesta mucho adaptarme.Desde los 13 años perteneci a alfa y omega y conoci mucho de Dios,cosas que me han permitido sobrevivir en estas penunbras.De nuestro padre en la fe-nestor-le digo que su muerte dejo un gran vacio en los corazones de todas las personas que pertenecen a esa gran familia que nos une.Donde yo vivo no tengo ningun distrito para congregarme y durante años solo buscaba del Señor cuando me veia en peligro ahora hace algun tiempo que lo busco mas aunq le confieso que me cuesta explicarle a Dios el porq vivo mundana-mente.solo me queda seguir orandole para q pronto tenga un distrito donde congregarme y volverle a trabajar como hace muchos años lo hice.sobre su reflexion,quiero darle las gracias porque ha tocado mi corazon.QUE DIOS TE BENDIGA GRANDE Y ENORME-MENTE.
Se despide heidy1620@hotmail.com